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  • Naturaleza y medioambiente

Se afinca en Suiza un nuevo depredador

09.12.2021 – MIREILLE GUGGENBÜHLER

Por primera vez hace diez años, el chacal dorado dejó sus huellas en Suiza. Hoy sabemos que su hábitat preferido son los humedales protegidos de nuestro país. Mientras que este depredador parecido al zorro podría aclimatarse en Suiza, otros mamíferos están en peligro de extinción.

En el distrito de Surselva (GR), un cazador apunta a un zorro y aprieta el gatillo. Sin embargo, lo que acaba de matar no es un zorro, sino un macho de chacal dorado.

Este incidente ocurrió hace cinco años. Tras la confusión, el cazador admitió su error ante la autoridad competente y el cantón de los Grisones hizo pública la noticia. Si bien la caza de este animal protegido estaba y sigue estando prohibida en Suiza, este suceso aportó la primera prueba concreta de la existencia de un chacal dorado en nuestro país.

De los Balcanes a Suiza

Es comprensible que el cazador no reconociera el chacal dorado a primera vista, pues de lejos el animal es muy parecido al zorro. Es de una talla parecida, pero tiene la cola más corta, sus patas son más largas y el color de su pelaje varía entre amarillo dorado y gris.

Es el único tipo de chacal residente en Europa. Es originario del continente asiático y de Oriente Medio, y el siglo pasado llegó hasta los Balcanes. Con el exterminio del lobo en esta región desapareció el enemigo natural del chacal dorado, de manera que éste pudo reproducirse sin mayores obstáculos.

Por eso, los Balcanes cuentan ahora con una importante población de chacales. Los chacales dorados viven en grupos familiares que conforman manadas. Al cabo de cierto tiempo, las crías son expulsadas y deben buscar su propio territorio para formar una familia. Dada la gran densidad de chacales dorados, a un animal joven le resulta difícil encontrar su propio espacio. Esto lleva, ante todo, a los machos jóvenes a conquistar nuevas tierras, recorriendo para ello grandes distancias.

“El chacal dorado procede de zonas más cálidas y no está adaptado a lugares donde existen periodos prolongados de nieve.”

Christian Stauffer

Director de la Fundación para la Ecología de Depredadores y Gestión de Animales Salvajes (KORA)

De esta manera, el chacal dorado ha ampliado su hábitat en dirección oeste hasta llegar a Suiza. Ya en 2011, una cámara trampa tomó una foto de un chacal y, poco antes del incidente de los Grisones fue fotografiado un segundo espécimen.

Llegan sobre todo machos jóvenes

Estas pruebas fotográficas, así como huellas genéticas y notificaciones de avistamientos de chacales dorados, se almacenan en los ordenadores de la Fundación para la Ecología de Depredadores y Gestión de Animales Salvajes (KORA) en Muri (BE). Hay algo que las huellas documentadas dejan claro: “Hasta la fecha, en Suiza viven sobre todo machos jóvenes con gran movilidad”, afirma el Director de KORA, Christian Stauffer. En 2020, la Fundación registró siete pruebas fotográficas o huellas genéticas de un chacal dorado. A esto se le suman unos 16 avistamientos y otras huellas.

En realidad, es sorprendente que el chacal dorado se haya asentado en Suiza, pues aquí las condiciones de vida no son óptimas para este animal. “El chacal dorado procede de zonas más cálidas y no está adaptado a lugares donde existen periodos prolongados de nieve”, comenta Christian Stauffer. Sus patas no están hechas para caminar en la nieve. En proporción a su peso, son más pequeñas que las del zorro, por lo que el chacal se hunde en la nieve.

Asimismo, explica Reinhard Schnidrig, Director de la sección de Fauna Salvaje y Fomento de las Especies, de la Oficina Federal de Medio Ambiente, la fuerte densidad poblacional del país podría ser obstáculo para que el chacal dorado encontrara condiciones de vida óptimas. Sin embargo, a pesar de que Suiza sea un país montañoso y densamente poblado, existen espacios propicios para que se aclimate el chacal dorado. Un hábitat ideal para este animal, opina Christian Stauffer, son los cañaverales a orillas del lago de Neuchâtel; en esa zona se han encontrado ya huellas de chacales dorados. En otros humedales protegidos, como el Kaltbrunner Riet (SG), se ha documentado la presencia de un chacal dorado. “Existen áreas similares en todo el país. Por ello puedo imaginarme que en algún momento el chacal dorado críe a sus cachorros en áreas como éstas”, afirma Reinhard Schnidrig. Para ello, sin embargo, primero deberían aparejarse, y todavía falta, porque las hembras del chacal dorado todavía no han llegado a Suiza. Según Reinhard Schnidrig, esta ausencia de hembras es típica de los mamíferos: “Los machos son los primeros que se adentran en nuevos territorios”.

¿Cuál es el papel del calentamiento global?

La presión demográfica en los Balcanes es uno de los motivos por los que los chacales dorados se están desplazando hasta Suiza; otro podría ser el cambio climático y el consiguiente calentamiento en las regiones que hasta ahora eran más frías y nevadas, como las que tenemos en Suiza. Según Christian Stauffer, la tesis según la cual el chacal dorado se estaría expandiendo debido al cambio climático no se ha demostrado. No existe ningún estudio al respecto.

Doce nuevas especies de mamíferos en Suiza

El chacal dorado no es la única nueva especie de mamífero en Suiza. En primavera concluyó el mayor censo de mamíferos jamás realizado en nuestro país. Se registraron doce especies más que hace 25 años, como constató la Sociedad Suiza para la Biología de la Fauna Salvaje. Además del chacal dorado se descubrieron la musaraña del Valais (Sorex antinorii) y el murciélago ratonero críptico (Myotis crypticus). Además, han regresado a Suiza especies que en su día se extinguieron, como el lobo o la nutria.

Mientras que las especies de gran tamaño, como el chacal dorado, el lobo o el íbice, suscitan gran interés, poco se habla de las pequeñas, algunas de las cuales se ven cada vez más amenazadas, señala la Sociedad Suiza para la Biología de la Fauna Salvaje. Por ejemplo, la población de hurones y comadrejas ha disminuido. Asimismo, se está reduciendo cada vez más el hábitat de la liebre. “En numerosos sitios, se les dificulta mucho a las liebres criar adecuadamente a sus crías”, lamenta Reinhard Schnidrig, quien resume la situación en estos términos: “Se podría decir que a las especies que requieren un hábitat específico les resulta difícil sobrevivir en Suiza. En cambio, los animales que toleran entornos diferentes salen mejor parados. Todavía está por verse cómo se adaptará el chacal dorado a las condiciones de vida de nuestro país.”

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