
¿Adiós a la gran fogata nacional?

¡Revise su cambio!

Conmoción y consternación

El pintor está listo, pero ¿dónde está la vaca?

Escarpados acantilados

Nevadas de hogaño y antaño

Democracia directa



Hubo un tiempo en que bastaba con encender el televisor para que toda Suiza viera la misma programación: ya fuera un programa de radio, un espectáculo del sábado por la noche o la retransmisión de una competición de esquí, la SRG SSR era la fogata en torno a la cual se congregaba toda la nación. Hoy en día, esta fogata sigue encendida, pero detrás de la pantalla de nuestros teléfonos celulares. Consumimos los medios de comunicación de forma pasajera e incidental, aislados en mundos separados.
El debate actual sobre la Sociedad Suiza de Radiodifusión y Televisión (SRG SSR), como empresa de servicio público, está caldeando los ánimos. La iniciativa “¡200 francos es suficiente!” exige una reducción drástica de la cuota que pagamos los ciudadanos por los servicios de radio y televisión: esto reduciría casi a la mitad el presupuesto de la SRG SSR. En el contexto actual de reestructuración sin precedentes de la SRG SSR, se prevé la eliminación de 900 puestos de trabajo, la simplificación de las estructuras organizativas y la adaptación de la oferta: tales medidas no dejarán de afectar también a la Quinta Suiza.
En este debate estamos inmersos todos, pues somos una comunidad ansiosa por encontrar puntos de referencia ante una plétora de algoritmos que dispersan nuestra atención y de inteligencias artificiales que nos hacen alucinar. Los jóvenes se desenvuelven con naturalidad en esos mundos digitales, aunque a menudo carecen del acompañamiento adecuado. ¿Cómo mejorar su competencia mediática? ¿Y cómo encontrar contenidos de calidad en este vertiginoso flujo de información?


Quizá la “gran fogata nacional” aún no se haya apagado: sigue ardiendo en forma de pódcast en el bolsillo, de streaming en directo en el tren, de ruido de fondo en la cocina. En todo caso, hay algo que permanece: el afán de información fiable y de historias que nos conecten. Como redactor jefe de Panorama Suizo, eso es precisamente lo que aspiro a ofrecer a nuestros lectores.
De no ser por Panorama Suizo, no sería quien soy ahora. De joven, cuando vivía en el extranjero, esta revista era prácticamente el único lazo que me unía con el país de mi padre. Por eso agradezco aún más la destacada labor de mi predecesor, Marc Lettau. También se ha incorporado al equipo el diseñador gráfico Roman Häfliger, quien se encargará de dar forma a la revista desde los bastidores. No podemos sino reiterarles la invitación a consumir medios de comunicación fiables.

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