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Un fuerte apretón de manos

22.07.2020 – Marc Lettau

Estamos en un mercado de ganado, en la Suiza rural: un campesino ofrece terneros y cabras que lucen un hermoso y lustroso pelaje. Aparece un comprador. El campesino y el comprador se ponen de acuerdo. A continuación, se dan un fuerte apretón de manos. Con eso queda validado el precio de la compraventa. El apretón de manos sirve a la vez de contrato, firma y sello.

Ahora estamos en un salón de clases, en el suburbio de una gran ciudad. Suena la campana. La profesora saluda a cada uno de sus alumnos y alumnas con un apretón de manos. A través de este gesto, los chicos y las chicas le muestran respeto a la profesora. Ha habido casos en que se ha obligado a los alumnos que se hubieran negado a manifestar esta señal de respeto a hacerlo por la vía legal (lo que no parece ser ni muy inteligente ni muy apto para fomentar el respeto).

Asistimos ahora a un “partido amistoso” entre dos equipos de fútbol. De repente, dos jugadores se agarran a empujones. El árbitro silba y les exige que hagan las paces. Ambos se dan la mano: una costumbre que se usa en Europa desde hace más de dos mil años, como ya lo refería el poeta romano Ovidio.

En Suiza, darse la mano en la vida cotidiana es un pequeño gesto cultural que contribuye a crear confianza mutua —desde darse la mano tras una discusión hasta tomar de la mano a la persona amada para manifestarle su cariño—.

Quien permanezca escéptico al leer estas líneas tendrá toda la razón: desafortunadamente, el apretón de manos está totalmente fuera de lugar en las circunstancias actuales. La gente ya no se da la mano en Suiza en estos días. En los colegios, el apretón de manos, lejos de ser obligatorio, está prohibido. Lo que antes era un signo de respeto, ahora se considera antihigiénico. Esta pequeña digresión a propósito de un gesto cotidiano sólo apunta a mostrar que la pandemia del coronavirus destruye no solamente la vida, las expectativas y las esperanzas, sino también la confianza y la seguridad de lo conocido. Incluso los símbolos y gestos del día a día se han convertido en su polo opuesto.

La sección “tema clave” de la presente edición se enfoca en los grandes cambios sociales y económicos a los que tendrá que hacer frente Suiza a raíz de la pandemia. Pero también debemos mirar hacia el 27 de septiembre de 2020. Después de una larga pausa en la vida política, ese día será para Suiza un gran domingo: los electores se pronunciarán en las urnas en torno a cinco aspectos de crucial importancia. Decidirán, por ejemplo, cuáles deberán ser las relaciones entre Suiza y la UE. No cabe duda de que los debates serán muy acalorados, puesto que los distintos campos que se enfrentan están muy lejos de darse la mano.

Marc Lettau, Redactor Jefe
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