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  • Selección

Ueli Steck

14.07.2017

Debe haber escalado muy deprisa, como siempre, cuando ocurrió la desgracia el 30 de abril. El montañista extremo Ueli Steck se estaba entrenando en el Nuptse (Nepal) para intentar establecer un récord en el Monte Everest. Las condiciones climáticas eran óptimas. Sin embargo, por algún motivo desconocido cayó al abismo desde mil metros de altura y perdió la vida. Siempre fue consciente del peligro al que lo exponían sus actividades. Finalmente, el destino lo alcanzó.

Originario del Oberland bernés, era considerado el mejor escalador individual del mundo, su velocidad era temida. Steck no sólo escalaba, sino que iba muy deprisa, casi se podría decir que corría, siempre que la pendiente lo permitía. Steck batió todos los récords históricos, superó la ladera norte del Eiger escalándola individualmente en 2 horas y 22 minutos: todo un hito del alpinismo. Y tenía apenas 40 años cuando falleció.

Su muerte desencadenó una ola de consternación en todo el país. Sin embargo, muchos se preguntaron cuán lejos debería ir un escalador extremo en su ambición de escalar montañas de más de ocho mil metros en cada vez menos tiempo. Algunos dicen que Steck vivía su pasión y conectaba con la naturaleza. Otros, en cambio, opinan que jugaba con su vida y terminó perdiendo.

Entretanto, los debates se han calmado y hay otros montañistas extremos que se preparan para seguir los pasos de Ueli Steck.

Marko Lehtinen

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