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  • Editorial

La banana veloz

27.01.2023

¿Se acuerdan de la “Banana”, de la Escuela de Ingeniería de Biena? No era una fruta. Era un automóvil solar de carreras con forma y color de banana, creado en 1985. De ahí su nombre.

Marc Lettau, Redactor jefe

Su única fuente de energía era el sol. Por lo demás, este bólido de frágil aspecto era una utópica “caja de jabón”, fabricada con materiales baratos: para el chasis se reciclaron viejos bastones de esquí de aluminio donados por el ejército suizo. La “Banana” por cierto no era una belleza; pero era veloz.

En la carrera de larga distancia de 1985, que cruzó todo el territorio suizo, la “Banana” llegó pisando los talones al Mercedes ganador. En 1986, los de Biena ya se habían vuelto imparables: con su vehículo perfeccionado, se convirtieron oficialmente en los primeros campeones del mundo de carreras de coches solares. Y en la carrera de vehículos solares más larga y dura del mundo, la que atraviesa toda Australia, en 1990 el equipo de Biena llegó al cénit: con su vehículo “Spirit of Biel II”, superaron al gran favorito Honda y a todos los demás grupos de alta tecnología que participaron en la carrera. En más de una ocasión, el sol sonrió a los de Biena: tan solo en 1996 batieron diez récords de velocidad y distancia. Con una velocidad de 161 km/h, batieron el récord que en aquel entonces ostentaba General Motors.

¿Por qué esta retrospectiva? Porque nos invita a preguntarnos por qué Suiza, antaño pionera en materia de energía solar, se encuentra ahora solo en la mitad de la clasificación europea en cuanto al uso de esta energía. Aunque el “Spirit of Biel” nos permitió saborear las mieles del éxito, no fue el detonador de un cambio mayor en nuestra política energética.

Este giro ocurrió en septiembre de 2022, con una importante decisión del Parlamento suizo, que dio el visto bueno a la rápida construcción de grandes centrales solares en los Alpes. Esta decisión no fue el fruto de la utopía o del entusiasmo, sino del miedo: en Suiza también, la guerra en Ucrania ha hecho tambalear el suministro energético, provocando un considerable encarecimiento de la energía. Y como era de esperar, la nueva ofensiva solar suiza conlleva un conflicto interno, ya que enfrenta dos tipos de bienes naturales: a la vez que favorece la energía procedente de fuentes renovables, brinda menor protección a los paisajes naturales de montaña. Estos aspectos se abordan con mayor profundidad en la sección “Tema clave” de la presente edición.

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