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  • Selección

Gerhard Pfister

09.04.2021 – SUSANNE WENGER

Debido a la fusión del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y del Partido Burgués Democrático (PBD), Suiza cuenta desde inicios de año con un nuevo partido político. El nombre de esta nueva formación no suena particularmente emocionante: “El Centro”. Pero se trata de un hito histórico, pues los católicos conservadores, que eran antaño uno de los bandos más poderosos del país, han dejado atrás su herencia confesional. El responsable de este paso radical es el máximo dirigente democratacristiano, Gerhard Pfister, ex alumno de un monasterio y oriundo de Zug. Cuando asumió la presidencia del partido, en 2016, Pfister defendía aún valores conservadores. Ahora ha llevado a su partido a separarse de sus raíces tradicionales en el entorno católico. El motivo es profano: la pérdida de electores desde hace casi cuarenta años. Incluso la representación del PDC en el Consejo Federal es incierta. La “C” de “Cristiano” no favorecía el afán de Pfister por captar nuevos sectores del electorado: “Quiero hablar con la gente de política y me obligan a hablar de religión”. Este hombre de 58 años es considerado un astuto estratega, amante del juego político y del poder. Elocuente y culto, no solo interviene en la palestra política, sino de vez en cuando también en un programa cultural. A esta nueva orientación del partido Pfister la llama un “resurgimiento” y considera que una fuerza de centro tiene gran potencial: un partido burgués que asume su responsabilidad social, en contra de la polarización, tanto de izquierda como de derecha. Las reacciones del público son variadas: desde la alabanza (“una solución original de Pfister”) hasta el escepticismo (“la enésima muda del PDC”). ¿Qué tanto funcionará el plan de Pfister? Nos lo dirán las próximas elecciones nacionales, de 2023.

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