Menu
stage img
  • Noticias del Palacio Federal

Sociedades de ayuda mutua para los suizos en el extranjero

01.07.2022

¿Sabía usted que la solidaridad suiza se materializa a través de la labor de unas sesenta ­sociedades de ayuda mutua, distribuidas en todo el mundo? En Francia, por ejemplo, ­la Société Helvétique de Bienfaisance  (Sociedad Helvética de Beneficencia) celebró su bicentenario en 2021. Y esta tradición humanitaria se extiende también a otros países como ­Filipinas, donde la Swiss Benevolent Foundation recibe el apoyo del  gobierno suizo.

De acuerdo con la Constitución Federal suiza, incumbe a la Confederación contribuir a reforzar los lazos que unen a los suizos en el extranjero entre sí y con su país, y apoyar a las instituciones que persiguen tal objetivo [Art. 40 apdo. 1 Const. (RS 101)]. Lo mismo estipula la Ley Federal sobre Personas e Instituciones Suizas en el Extranjero –mejor conocida como "Ley de los Suizos en el Extranjero" (LSExtr)– que, en una de sus ordenanzas, recoge este principio y puntualiza, entre otras cosas, que la Confederación puede ofrecer apoyo a las instituciones que, en determinadas áreas, destinen ayudas a los suizos en el extranjero, sean activas en todo el mundo o apoyen a los suizos en el extranjero [Arts. 34, 38 y 58 letra c LSExtr (RS 195.1); arts. 40 y 46 OSExtr (RS 195.11)].

Un documento histórico de un periodo turbulento: en 1936, el Consejo Federal agradeció a la Sociedad Helvética de Beneficencia de París por su compromiso y expresó “la gratitud del país por su gesto patriótico”. Foto de archivo de la SHB, París

El Departamento Federal de Asuntos Exteriores (DFAE) dispone con este fin de una subvención federal anual que pueden solicitar las sociedades de beneficencia o ayuda mutua suizas establecidas en el extranjero. Este financiamiento se complementa con el aporte de algunos cantones que desean apoyar a sus ciudadanas y ciudadanos residentes en el extranjero, debidamente registrados ante la representación suiza que les corresponda.

Esta ayuda financiera se asigna con prioridad a aquellas sociedades o instituciones suizas que brinden apoyo a los suizos en el extranjero que se encuentren en una situación social difícil debido a la enfermedad, la edad o la soledad. Por ejemplo, este tipo de ayuda está destinado a cubrir sus gastos de mantenimiento o alojamiento, su participación en los gastos del hogar, los utensilios de la casa y sus cuidados médicos. Además, se puede proporcionar apoyo en forma de proyectos de formación (becas de estudios, pago de una parte de los gastos escolares) o de contribución económica a favor de hogares de ancianos o de indigentes. Las personas que no pueden mantenerse por sí mismas, pero que ya reciben asistencia social por parte de la Confederación, no pueden reclamar este derecho.

Le corresponde a la sociedad de ayuda mutua enviar la solicitud de apoyo financiero directamente a la representación competente, que la analizará y evaluará las necesidades en base a las razones alegadas y la documentación financiera adjunta. A continuación, la Dirección Consular del DFAE examinará la totalidad de los expedientes. La decisión final se tomará en función de los recursos disponibles. Nuestras embajadas y consulados generales, que trabajan en estrecha colaboración con estas instituciones locales, se encargarán de que las prestaciones a favor de las suizas y los suizos en el extranjero lleguen a su destino. A pesar del alcance limitado de tales apoyos, este instrumento permite ayudar a nuestros conciudadanas y conciudadanos que se encuentran en una situación personal difícil.

DFAE

Un caso ejemplar: la Société Helvétique de Bienfaisance

La Société Helvétique de Bienfaisance (SHB) acaba de celebrar su bicentenario: fue fundada en 1821 por cuatro jóvenes suizos recién llegados a París y perseguía la finalidad —al igual que hoy— de prestar auxilio a los suizos desfavorecidos de Francia. Sus primeros años fueron agitados, pues en medio siglo la joven sociedad tuvo que afrontar la Revolución de 1830, seguida por el cólera, la insurrección de 1848 y finalmente la guerra de 1870 y el asedio de París.

Logró superar estas pruebas gracias al apoyo de la Confederación, así como a la ejemplar dedicación y generosidad de los suizos establecidos en París. Los siglos siguientes tampoco estuvieron exentos de calamidades, con dos guerras mundiales, la gripe española y la actual pandemia. A lo largo de todos estos dolorosos acontecimientos, la SHB ha demostrado su eficacia y continúa siendo un apoyo esencial para los suizos residentes en Francia que pasan por dificultades.

Los suizos que reciben su ayuda experimentan dificultades de todo tipo: problemas para llegar a fin de mes, facturas impagadas, necesidad de atención médica y dental, asistencia psicológica y administrativa. La SHB examina cada caso particular, interviene y paga las facturas. Dos veces al año asigna subsidios a las personas más desfavorecidas. También piensa en los jóvenes: año tras año concede dos becas a estudiantes suizos que residen en la Cité Internationale Universitaire de París, así como tres becas a aprendices que realizan prácticas en la École Suisse de Paris.

Si la SHB logra hacer frente a todos estos gastos, es gracias a la generosidad de una fundación suiza, la ayuda de una subvención federal y los legados y donativos de sus miembros. La sociedad también organiza conciertos benéficos y una tómbola cuando celebra su asamblea general.

SHB

Manila, un caso ejemplar en Filipinas

En 1925, algunos miembros de la Asociación Suiza de Filipinas crearon la Swiss Benevolent Foundation (SBF), con el objeto de aliviar las carencias urgentes de los ciudadanos suizos caídos en necesidad.

Quien dirige la SBF es un Consejo compuesto por miembros de la Asociación Suiza de Filipinas. El capital propio de la fundación proviene principalmente de donativos voluntarios de los miembros de esta asociación. El Consejo decide a qué ciudadanos suizos necesitados y a qué otras personas estrechamente vinculadas a Suiza se destinará este apoyo. Los servicios de la fundación incluyen una ayuda económica puntual, préstamos, donativos, así como un apoyo en caso de enfermedad o pérdida de los medios de subsistencia.

Este compromiso social ha demostrado su eficacia desde su creación, a través de numerosos ejemplos de éxito: regalos navideños a suizos necesitados o encarcelados, pago de gastos médicos y hospitalarios o de cuotas escolares a favor de huérfanos. revue.link/manila

EMBAJADA SUIZA DE MANILA

top