Menu
stage img
  • Selección

Pierin Vincenz y la caída de los banqueros

01.04.2022 – STÉPHANE HERZOG

¿Tiene el estado de salud de Suiza algo que ver con la salud de los bancos? De ser así, habría buenas razones para preocuparse, pues los principales bancos suizos parecen estar aquejados de un mal misterioso, cuyo síndrome se caracteriza por la caída de sus directivos. La lista de estos altos cargos comienza con nombres exóticos. En 2020, Tidjane Thiam, Director General de Credit Suisse, se vio obligado a presentar su dimisión, a raíz de una vigilancia policial encargada por un empleado suyo. En enero se despidió António Horta-Osório, Presidente de la misma institución. Al banquero lo cesaron por haberse saltado las reglas sanitarias: ¡Semejante conducta no se tolera en Suiza! Y ahora le ha tocado el turno al chico de oro de los Grisones, Pierin Vincenz, a quien se le atribuye el mérito de haber transformado el modesto banco rural Raiffeisen en una entidad “demasiado grande para quebrar”.

Parecía que Pierin le caía bien a todo el mundo. La prensa relataba con tono divertido sus escapadas a los clubes de stripteas por cuenta de la casa. Pierin habría destrozado una habitación de hotel tras una agitada noche con una prostituta de lujo. Muchos creían que el de la banca era un mundo gris. Más bien al contrario, es todo rock and roll. Bromas aparte, el juicio contra el ex Director de Raiffeisen y sus acólitos se abrió el 25 de enero en Zúrich. Pierin Vincenz y Beat Stocker son los dos principales inculpados. En la causa se dirimen acusaciones por estafa profesional, administración desleal, falsificación de documentos y cohecho pasivo. Poco importa el desenlace del juicio, el grisón no volverá a los mandos.

Al final, ¿qué precio tendrá esta inestabilidad en el epicentro del establishment bancario? Nadie lo sabe. Una cifra puede darnos una idea: desde 2008, Credit Suisse ha gastado en los Estados Unidos solo en costas procesales y multas más de 15 000 millones de dólares, según estimaciones citadas por el diario Le Temps. Tal vez haya llegado el momento de un aggiornamento, como suelen decir los banqueros.

top