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El mayor número de repatriados en la historia de Suiza

22.07.2020 – Johannes Matyassy*

La pandemia del coronavirus ha sumido al mundo en una crisis de dimensiones insospechadas. Muchos suizos en el extranjero también se han visto duramente afectados. ¿Cómo los ayudó el DFAE en el punto culminante de la crisis?

Durante los casi dos años en que he estado al frente de la Dirección Consular en el Departamento Federal de Asuntos Exteriores (DFAE), he atendido numerosos casos delicados en los que pudimos prestar apoyo a suizos en el extranjero que se encontraban en dificultad. Sin embargo, la gestión de la crisis causada por la pandemia del coronavirus ha alcanzado dimensiones hasta hace poco inimaginables, incluso para el DFAE. ¿Cómo hemos ayudado concretamente a los suizos en situación difícil? ¿Y cuál podría ser la “nueva normalidad” cuando llegue el tan anhelado fin de la pandemia?

La situación de partida

Desde el 16 de marzo de 2020, el DFAE se ha centrado en la gestión de la crisis, en todos sus niveles. Ante la propagación fulminante del coronavirus, el Consejo Federal decretó en ese momento que estábamos experimentando una “situación extraordinaria”. Sin embargo, en el DFAE y en las representaciones consulares en China, el coronavirus ya era, desde hacía meses, una realidad cotidiana. Ya a fines de 2019, la línea de atención telefónica del DFAE recibía cada vez más llamadas de ciudadanos preocupados. A principios de marzo de 2020, la pandemia eclipsó todo lo demás y nos hizo actuar con toda la energía necesaria.

En boca de todos

Cuando estalló la crisis, cambió la percepción que tenía el público de los servicios de atención al ciudadano, que han sido siempre un componente importante de la política exterior suiza. En tiempos normales, los medios de comunicación y el público prestan poca atención a estos servicios. Con la crisis del coronavirus, esto cambió radicalmente: por una parte, el apoyo a nuestros compatriotas se convirtió en un tema de conversación muy frecuente, cargado de mucha emotividad; y por otra, miles de suizos en el extranjero vivieron por primera vez en carne propia lo que nuestra política exterior entiende por “servicios de atención al ciudadano”. Asimismo, quedó patente que el DFAE, en la mayoría de los casos, pudo prestar sus servicios sólo gracias a su amplia red de representaciones consulares. Esta red nos permitió tomar medidas acordes con las condiciones locales y prestar un apoyo simple y eficiente, sin dejar de lado el precepto suizo: “Primero está la responsabilidad propia”.

Atrapados en el extranjero

Las medidas de emergencia que tomó el DFAE ante la pandemia favorecieron a dos grupos de suizos: por una parte, los suizos que se encontraban de viaje en el extranjero necesitaban ayuda para regresar a su país; y por otra, también necesitaban apoyo los suizos radicados en el extranjero que no podían superar por sí mismos esta situación crítica.

En la primera fase de la crisis, nuestro objetivo fue ayudar a los viajeros suizos a regresar a sus hogares. Al comienzo de la crisis, todavía les era posible regresar a Suiza por sí solos haciendo uso de los vuelos comerciales. En caso necesario, las representaciones consulares suizas informaron y ayudaron a los viajeros.

Un total de 35 vuelos organizados por el DFAE

Debido al agravamiento de la crisis, en muchos lugares se volvió imposible viajar por cuenta propia. Ante esta situación, el DFAE decidió tomar medidas de repatriación. Lo que no se sabía al principio, es que ésta sería la mayor repatriación jamás realizada en la historia del país. La Confederación organizó un total de 35 vuelos y repatrió a 4200 ciudadanos. No sólo cabe resaltar la amplitud de esta operación, sino también las condiciones extremadamente difíciles en las que se llevó a cabo. Muchas representaciones consulares suizas tuvieron que trabajar día y noche para obtener los permisos de aterrizaje necesarios o para llevar a los pasajeros hasta el lugar de embarque.

Continúa la ayuda

Entretanto, la ayuda se centra en las personas que hasta ahora no han podido o querido regresar. Se trata de brindarles la mejor protección posible en el lugar en que se encuentran. Así, se ha incrementado la demanda de ayuda social y de otras prestaciones que ofrece la protección consular. En vista de los más de 770 000 suizos radicados en el extranjero y de los (hasta entonces) 16 millones de viajeros suizos anuales, este aumento de la demanda no sorprende. Algunos de los motivos de esta creciente demanda son la insuficiente atención sanitaria, los deficientes sistemas de ayuda social o la falta de seguridad en los países anfitriones.

Ciudadanos con doble nacionalidad en aprietos

En el marco de la pandemia, algunos países han prohibido a sus ciudadanos salir al extranjero. En algunos casos, esto impide que las personas con doble nacionalidad puedan regresar a su segunda patria. Esta situación representa un reto adicional para los servicios de protección consular.

Johannes Matyassy: “Muchos vivieron por primera vez en carne propia los que significan los ‘servicios para los ciudadanos’ para nuestra política exterior”.

Una mirada al futuro

La crisis del coronavirus ha afectado y sigue afectando a Suiza y al mundo con una intensidad similar. La enorme amplitud de esta crisis constituye una experiencia sin precedentes, por lo que las medidas implementadas sólo poseen un alcance limitado. A pesar de la dramática situación inicial, El DFAE logró reaccionar rápidamente y en interés de Suiza y sus ciudadanos, algo que también fue posible gracias a las modernas tecnologías y las nuevas formas de comunicación. Éstas son un elemento de la “diplomacia digital virtual” que cobra cada vez mayor importancia y que sin lugar a dudas estará llamada a jugar mañana un papel clave en la labor del DFAE.

Las ventajas de una amplia red

Con miras al futuro, el DFAE deberá analizar detalladamente cómo la evolución de la movilidad internacional, la digitalización, el mundo laboral actual y otros factores más determinarán la realidad futura –y cómo deberán perfeccionarse los servicios consulares en consonancia con esta realidad–. Pero de lo que no cabe duda es que la amplia red de representaciones exteriores ha superado con creces su prueba de fuego y debe mantenerse.

*El Embajador Johannes Matyassy es encargado de la Dirección Consular (DC) en el Departamento Federal de Asuntos Exteriores (DFAE)

 

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