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  • Buzón

Cartas al director

16.09.2020

Suiza y la pandemia del coronavirus

Suiza ha tomado medidas muy serias contra el coronavirus. Por supuesto, es triste que las personas pierdan su empleo o todas sus expectativas. Pero Suiza ha prestado una ayuda rápida y por una vez sin burocracia, a diferencia de muchos países de la UE.

Daniel Trächsel, Marzell, Alemania

Es un hecho que Suiza, como muchos países, por desgracia no estaba preparada. Los países que sí lo estaban resultaron mucho menos afectados (Corea del Sur, Hong Kong, Taiwán, Singapur). ¿Servirá esto de lección? Podemos dudarlo, habida cuenta de la falta de sentido crítico del cuarto poder.

Adrien Loewensberg, Portugal

Estoy de acuerdo con que se implementó un sistema de ayuda eficaz, y sobre todo que el gobierno federal trabajó muy duro para apoyar a todo el país (a diferencia de Estados Unidos, donde reina el más completo caos, excepto en aquellos estados donde los gobernadores tienen algo de sentido común). Me confortó saber que mi madre en Ginebra podía recurrir a ayudas si las necesitaba. Pero en el caso de la gente humilde que trabaja en los hoteles, restaurantes, servicios de limpieza, etc., muchos no contaron con el apoyo necesario: a este respecto, es muy elocuente la larga cola de personas que esperaban para tener acceso a un banco de alimentos básicos en Vernets (Ginebra).

Guillaume de Syon, Lancaster, Pensilvania, EE.UU.

El pueblo decidirá sobre el permiso de paternidad

Me sorprende que Suiza, uno de los países más ricos del mundo, esté tan atrasada en este ámbito. Todas las madres saben cuánta energía se necesita para dar a luz. El apoyo del padre es sumamente importante, tanto para el recién nacido como para la madre. Es una buena inversión para toda la familia, y más aún para todo el país.

Ronald Thoma, Ontario, Canadá

Como suizo expatriado, establecido desde hace muchos años en Alemania, no puedo sino indignarme por lo increíblemente atrasada que está Suiza en estos temas. Empezando por el mismo concepto de “Vaterschaftsurlaub” (literalmente: “vacaciones por paternidad”) que se usa en Suiza. Cuidar de un niño pequeño en casa poco tiene que ver con unas “vacaciones”: es un trabajo maravilloso, pero arduo, y que dura muchos años. Por eso en Alemania no se habla de “vacaciones”, sino de “licencia por paternidad”. Además, las tareas pueden repartirse entre ambos padres, sin que sea necesario, como en Suiza, dejarlo todo a cargo de la mujer.

André Tschachtli, Alemania

¡Estoy totalmente en contra! ¡Un padre puede solicitar sus días de vacaciones para ocuparse de su hijo, o, si fuera posible, acumular horas extraordinarias en los ochos meses anteriores al parto para estar en casa llegado el día! ¡Al final, la jornada laboral sólo tiene ocho horas: el resto del tiempo puede ocuparse del bebé y aliviar así a la madre!

Claude-Alain Guyot, Cirey, Francia

Suiza es un país medieval en materia de apoyo a la familia. Ya esos diez días parecen patéticos en comparación con todo lo que aporta el empleado suizo. Deberían ser seis meses para ambos padres, de los cuales un mínimo de 16 semanas deberían reservarse para la madre. Curiosamente, los mismos que critican este proyecto demasiado moderado, son aquellos que quieren privar a la economía de los hombres jóvenes de entre 25 y 40 años, enviándolos tres o cuatro semanas AL AÑO a dar vueltas y tomarse unas copas por cuenta del contribuyente durante ese disparate que son los cursos de repetición militar. Esta masiva pérdida económica para los empleadores a cuenta de la colectividad y por una ganancia nula en seguridad, no parece incomodarlos.

Matthieu Hösli, Francia

La “iniciativa por una inmigración moderada” y la relación de Suiza con la Unión Europea

Independientemente de que, con la creciente globalización, Suiza se beneficiará económicamente de un acercamiento con la Unión Europea, le conviene que Europa sea una entidad fuerte y pacífica en el plano político.

Christoph Twerenbold, Colonia, Alemania

Después de liquidar a las grandes industrias, convertirse en proveedores de servicios y lacayos del mundo entero, los suizos deberían ver que han tomado el rumbo equivocado. Todas esas ideas izquierdistas son puro veneno para el país. Vuelvan a lo que eran: un país innovador, pujante, con gente bien preparada. Dejen de degradar su sistema de educación. Empiecen a crear e inventar de nuevo. El mundo es grande, la UE pequeña y se perjudica a sí misma.

Ulrich Haltiner, Dubai, Emiratos Árabes Unidos

Es indispensable que Suiza preserve su neutralidad. Para ello sería deseable que aportara una contribución razonable a la UE en pro de la cooperación y del bien común. Atrincherarse en un sistema menos flexible sería un error. Al fin y al cabo, una relación entre socios puede funcionar muy bien, sin que sea necesario casarse con nadie.

Kurt Fehlmann, Hervey Bay, Queensland, Australia

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