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  • Política

Una Presidenta Federal con carisma

13.01.2017 – Markus Brotschi

Por segunda vez durante su mandato, Doris Leuthard ha sido elegida Presidenta de la Confederación. Considerada figura emblemática de la política consensual suiza, goza además de una excelente reputación, incluso entre sus opositores.

Doris Leuthard, de 53 años, es la segunda más joven de los siete Consejeros Federales, pero al mismo tiempo la que lleva más tiempo en el cargo. Aunque los medios especulan con que podría dimitir hacia la mitad de la legislatura, nada parece confirmar su dimisión en este final de año y Doris Leuthard no da muestras de haberse cansado del mandato; en sus apariciones públicas sigue pareciendo muy comprometida y motivada a explicarlo todo de forma muy ilustrativa, incluso cuando se trata de áridos proyectos de infraestructura. En su departamento lleva la voz cantante en materia de política medioambiental, energética, mediática y de transportes.

La carrera política de Leuthard se basa ampliamente en su intuición para discernir la viabilidad política y las mayorías. Cuando a finales de 2003 el entonces Presidente del PDC, Philipp Stähelin, dimitió tras una nueva derrota electoral de los demócrata-cristianos, Leuthard apareció como la candidata más idónea para retomar el cargo. No obstante, sólo estuvo dos años al frente del PDC. Tras la dimisión de Joseph Deiss en 2006 fue su sucesora natural en el Consejo Federal y retomó las riendas del Departamento de Economía.

Un golpe de suerte para el PDC

Para el PDC, Leuthard era y sigue siendo un golpe de suerte. La Consejera Federal goza de gran popularidad, lo que la predispone para desempeñar un papel protagónico. Ha sabido ganarse la simpatía del pueblo sin tener que recurrir al populismo. Y no es casual que en sus discursos, pronunciados en un impecable alemán estándar, deje transparentar de vez en cuando un acento suizo un poco rústico: de esta manera, esta abogada evita aparecer como elitista ante el público.

Doris Leuthard, oriunda de Freiamt, es una figura emblemática de la política consensual suiza y como Consejera Federal por el PDC personifica el centro político. En el Consejo Federal se da a la tarea, junto con Didier Burkhalter, de representar a una mayoría de centro-izquierda o centro-derecha. Con la dimisión de Eveline Widmer-Schlumpf y la elección de un segundo Consejero Federal de la UDC, su papel de mediadora se ha reforzado aún más. Para los proyectos de infraestructura de su departamento, que costarán miles de millones, debe cerrar paquetes que tomen en consideración los numerosos intereses económicos en juego, sin olvidar los imperativos de la política regional: se trata de una política de consenso y compromiso por excelencia.

Aunque a lo largo de su carrera Leuthard también ha sufrido algunos reveses electorales, hasta ahora siempre ha sabido salir a flote. En la tribuna y en los debates se muestra tranquila y segura de sí misma como pocos políticos suizos. Sin embargo, esta actitud a veces puede interpretarse como altivez, por parte de una persona que se permite incluso sermonear a los demás: esto es lo que refieren ciertos parlamentarios y participantes en debates, cuyas posturas o declaraciones han irritado a Leuthard o han llevado su paciencia al límite. Y mientras que otros miembros del Consejo Federal suelen conservar su tono magistral incluso tras un voto de censura, Leuthard puede hacer sentir a sus opositores que no se rebajará a hacer una declaración.

Prontitud en la réplica y personalidad carismática

Su prontitud en la réplica y su personalidad carismática protegen a Leuthard contra ataques personales como los que su colega en el Consejo Federal, Simonetta Sommaruga, tiene que aguantar por parte de la UDC. Leuthard disfruta de gran consideración, incluso entre sus opositores políticos. Y las derrotas electorales del PDC tampoco han perjudicado su imagen. Es verdad que Doris Leuthard tuvo la suerte, en el Consejo Federal, de no tener que asumir la responsabilidad de carteras tan conflictivas como las de política de asilo y extranjería.

Se le atribuye la intención de ocupar algún cargo internacional. Doris Leuthard se mueve sin problemas en el escenario internacional y mantiene contactos regulares con sus homólogos extranjeros. Para ello le resulta muy útil su buen dominio del inglés y del francés. Y aunque pronuncia las vocales del francés con un fuerte acento argoviano, es capaz de dirigir sin ningún problema debates en la Suiza francófona. Como Presidenta de la Confederación viajará menos al extranjero que su predecesor, Johann Schneider-Ammann, aunque su programa de visitas estará bastante cargado. En cambio, en su agenda no hay espacio para la reunión de la UDC en Albisgüetli, en la que Christoph Blocher suele desafiar a debatir al Presidente de la Confederación en funciones. Pero la negativa de Leuthard no es sorprendente: ya durante su primer año como Presidenta en 2010 había dejado plantada a la UDC.

Markus Brotschi es redactor del Palacio Federal para el “Tages-Anzeiger” y el “Bund”

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