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  • Política

¿Oro como dinero de reserva?

02.10.2014 – Jürg Müller

“El oro sigue siendo el pilar de un franco estable”, afirma el consejero nacional de la UDC Luzi Stamm, uno de los iniciadores de la Iniciativa del Oro. “Hoy, el oro no significa ya nada para la política monetaria”, escribe sin embargo el Consejo Federal en su mensaje. El 30 de noviembre el pueblo decidirá en las urnas el resultado de esta guerra ideológica.

La iniciativa «Salvemos nuestro oro suizo» reivindica que al menos un 20 % de los activos del Banco Nacional consistan en oro. Actualmente constituyen algo más del 7 %, lo que es mucho comparado con los de otros países. Además se exige que el oro sea almacenado en Suiza y no sea vendible. Para los iniciadores, el oro es una especie de dinero de reserva para emergencias: este referéndum popular asegura que además del dinero de papel se disponga todavía de “valores reales”. 
El Consejo Federal y los detractores de la Iniciativa argumentan que la aprobación de la misma limitaría el margen de maniobra del Banco Nacional Suizo y se dificultaría el proceso para asegurar la estabilidad de los precios y un desarrollo estable de la economía. Medidas como por ejemplo la tasa mínima de cambio con respecto al euro o mecanismos eficaces para la estabilidad financiera ya no podrían imponerse con credibilidad. Y si bien en la diversificación de las reservas de divisas el oro puede contribuir a una distribución equilibrada de los riesgos del balance, el metal precioso por sí mismo es una de las inversiones más volátiles y arriesgadas. Un mayor porcentaje de oro conduce asimismo a menores repartos de dividendos a la Confederación y a los cantones, porque el oro no produce rendimientos.
La iniciativa fue lanzada por representantes de la UDC, pero incluso dentro de la Unión Democrática del Centro resulta controvertida. El Consejo de los Estados rechazó por unanimidad este referéndum; el Consejo Nacional la rechazó con una amplia mayoría.

Fracaso total del seguro deenfermedad único

El 28 de septiembre, el pueblo rechazó la iniciativa «por un seguro de enfermedad público» con un escaso 62% de votos en contra. Se trata del tercer rechazo al seguro médico único en 20 años. Y el hecho de que el tema se plantee una y otra vez se debe a que existe un descontento latente con respecto a los seguros de enfermedad. Los puntos clave son las elevadas primas, la búsqueda anual del seguro más económico y las campañas publicitarias en parte muy agresivas. Pese a todo, el pueblo ha considerado que el riesgo de un cambio de sistema es demasiado alto, probablemente y sobre todo por los gastos que se preveían. No obstante, la presión de la iniciativa ha conducido al lanzamiento de reformas.
La iniciativa del IVA para la hostelería y la restauración se rechazó aún más claramente, con un 71,5% de votos en contra: así pues, quien coma en un restaurante tendrá que seguir pagando el 8% del IVA como hasta ahora contrariamente al caso de los chringuitos o puestos de comida donde se paga sólo un 2,5%.

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