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  • Política

No se concede la debida importancia a los asuntos de los suizos en el extranjero

07.05.2015 – Entrevista: Barbara Engel

Tim Guldimann, desde hace cinco años embajador de Suiza en Berlín, es una figura muy conocida en el cuerpo diplomático suizo. Ahora se retira, dispuesto a asumir nuevos retos. Quiere hacer política.

«Panorama Suizo»: El 29 de mayo acaba usted una larga carrera de diplomático al servicio de Suiza. ¿Cuál fue su misión más difícil?

tim guldimann: La más compleja fue Kosovo; la más espectacular, Chechenia, con la mediación para el alto el fuego y la organización de las elecciones. Y lo más emocionante fueron los cinco años en Irán, representando allí los intereses estadounidenses.

¿Por qué interrumpió usted su carrera diplomática a finales de los años 80?

Tras la Guerra Fría esperaba un resurgimiento de la política europea también en Suiza y estaba frustrado al ver que no hallábamos en un estancamiento impregnado de nerviosismo. Pasé a trabajar en el Departamento del Interior, empecé a hacer política económica. Y no volví al DFAE hasta finales de 1995, porque Heidi Tagliavini – que entonces regresó de su misión en Chechenia para la OCSE – me buscó y dijo: “Tienes que ir a Chechenia, necesitamos a alguien que hable ruso”.

Se dice que la relación entre Alemania y Suiza ha empeorado en los últimos años. ¿La vive así también como embajador?

La relación es muy estable, digamos que casi indestructible, porque los alemanes sienten simpatía por nosotros. No me pronuncio sobre si al revés siempre pasa lo mismo. Es cierto que tuvimos conflictos en el sector fiscal, pero ya se han solucionado con la supresión del secreto bancario. Pero actualmente el mayor problema es la limitación de la inmigración que hemos anunciado, que también podría afectar a los trabajadores fronterizos alemanes, y lastra nuestras relaciones globales con la UE. Y en la región fronteriza del sur de Baden mucha gente sigue disgustada por el ruido de los aviones.

¿Quiere incorporarse a la vida política tras su dimisión a finales de mayo?

Sí, ése es mi deseo. El PS International me ha propuesto como candidato para las elecciones al Consejo Nacional. El 29 de mayo dimitiré como embajador en Berlín. El día 30 los delegados del PS del cantón de Zúrich decidirán si me incluyen en su lista.

¿Así que quiere incorporarse al Parlamento de Berna como suizo en el extranjero?

Exacto, me quedaré en Berlín y, si me eligen, lucharía por los asuntos de la Quinta Suiza. Pero también siento que tengo un compromiso con el cantón de Zúrich y los asuntos del PS cantonal.

En la edición de abril de “Panorama Suizo“ Stephanie Baumann, que era miembro del Consejo Nacional como suiza en el extranjero, explicó que un mandato así constituye una tarea casi irresoluble.

Está claro que no podría representar a todos los 730.000 suizos en el extranjero, pero en primer lugar la Quinta Suiza merece que nuestra política se ocupe mucho más de sus asuntos, ya que actualmente no se les concede la debida importancia. Y en segundo lugar, como observador desde el exterior podría contribuir eficazmente a las discusiones de política interior de nuestro país. Los suizos en el extranjero se identifican sobre todo con el país en conjunto, mientras que los que viven en el país se identifican cada vez más solamente con su cantón o su región. Esto queda patente por ejemplo en el debate sobre la enseñanza del francés en la Suiza alemana.

Usted dice que el Parlamento no concede la debida importancia a los asuntos de los suizos en el extranjero. ¿Qué quiere decir concretamente?

Los asuntos concretos se refieren al pago de cotizaciones voluntarias al seguro AHV/AVS, el seguro de enfermedad, la posibilidad de tener una cuenta bancaria en Suiza o que por fin todos los cantones introduzcan el voto electrónico o E-Voting.

Barbara Engel es jefa de redacción de “panorama suizo”

Tim Guldimann

nació en Zúrich en 1950 y estudió Economía y Ciencias Políticas. En 1982 se incorporó a los servicios diplomáticos. Las principales etapas de su carrera diplomática fueron sus puestos en Egipto, Chechenia, Croacia, Irán y Kosovo – desde 2010 es embajador en Berlín. A finales de mayo Guldimann se retira de los servicios diplomáticos. Está casado con una periodista alemana, tiene dos hijas y seguirá viviendo en Berlín.

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