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  • Victimas suizas del Holocausto

Comentario invitado | Se espera que Suiza cuente con un monumento oficial del Holocausto

19.03.2021 – FABIAN EBERHARD*

Una amplia alianza quiere presentar al Consejo Federal en las próximas semanas una propuesta de memorial nacional. Se conocen ya los primeros detalles.

El Holocausto es el crimen más atroz de la historia de la humanidad, pero en Suiza ningún monumento oficial recuerda sus víctimas. En breve, esto podría cambiar. Un grupo de trabajo lleva los últimos dos años elaborando una propuesta de monumento nacional que tienen previsto presentar esta primavera al Consejo Federal.

Remo Gysin, Presidente de la Organización de los Suizos en el Extranjero, ha impulsado la idea junto con representantes de la Federación Suiza de Comunidades Israelitas, el Grupo de Trabajo Cristiano-Judío, el Archivo de Historia Contemporánea y el Centro para Estudios Judíos de la Universidad de Basilea. “Entregaremos la propuesta al Consejo Federal durante las próximas semanas”, confirma Gysin.

Según él, Suiza tiene la obligación de “crear por fin un monumento nacional para las víctimas de los nazis”. Es cierto que ya existen en el país casi 50 pequeños monumentos a la Shoa que recuerdan el exterminio de los judíos o héroes particulares, pero en su mayoría fueron creados por iniciativa privada. No existe todavía un monumento federal.

“El nuevo memorial debe ser financiado y mantenido por la Confederación”, dice Gysin, como mucho con apoyo de los cantones y municipios. Los proponentes desean que esté ubicado en la capital Berna, pues es un lugar central y simboliza la Suiza oficial. Sin embargo, es algo que deberá decidir el Consejo Federal.

Según la propuesta, el monumento deberá combinarse con una oferta educativa, por ejemplo, para grupos de escolares. El grupo de trabajo tiene previsto un centro de documentación. En palabras de Gysin: “No solo queremos mirar hacia atrás y recordar, sino también aprender para el futuro. El memorial deberá transmitir el gran peligro que entrañan el racismo, el antisemitismo y la discriminación”. El lugar deberá incitar a reflexionar, pero también a pensar sobre los peligros actuales para la democracia.

En el grupo de trabajo ha colaborado también Sabina Bossert, experta en Historia Contemporánea Judía del Archivo de Historia Contemporánea de la ETH de Zúrich, que afirma: “Solo aconsejar y recordar no sirve de nada”. Una simple placa conmemorativa o una escultura sin información de contexto no serían suficientes.

Un punto de discusión particular durante la ejecución será qué memoria deberá honrar el centro. El grupo de trabajo propone no recordar solo a los cientos de víctimas suizas del nacionalsocialismo, sino a todos los perseguidos por el gobierno nazi, a los privados de sus derechos y asesinados, así como a quienes salvaron vidas interponiéndose ante los nazis.

La propuesta contiene también estas palabras: “Para recordar a las mujeres, hombres y niños a quienes las autoridades suizas les negaron la salvación durante la Segunda Guerra Mundial”. Es una frase de peso, pues con ella el gobierno federal aceptaría por primera vez y sin ambages la responsabilidad parcial histórica de Suiza. “Queremos que Suiza tenga la confianza para mirar hacia el pasado y extraer conclusiones para el futuro”, dice la historiadora Bossert.

“Suiza podría haber salvado docenas de vidas si hubiera sido más valiente y actuado con más firmeza”, escriben los autores Balz Spörri, René Staubli y el periodista de “SonntagsBlick” Benno Tuchschmid en su libro “Die Schweizer KZ-Häftlinge” (Los prisioneros suizos de los campos de concentración), publicado en 2019.

En él exponen cómo las autoridades suizas denegaron la ayuda a muchos perseguidos. Y han denunciado que los nazis deportaron entre 1933 y 1945 como mínimo a 408 suizos a campos de concentración: luchadores de la resistencia, judíos, socialistas, los llamados “antisociales”, testigos de Jehová, sintis y romaníes. De ellos, más de 200 murieron.

La propuesta no dice nada concreto sobre los costos. Es cuestión del Consejo Federal ultimar los planes esbozados y completarlos con detalles. Es muy posible que dentro de pocos años Suiza pueda inaugurar su primer memorial sobre el Holocausto. Varios Consejeros Federales apoyan la idea.

La idea de un monumento oficial cuenta con un amplio respaldo. Entre bastidores se han unido ya 200 personas a título individual y entidades sociales, el sector económico y el sector político para hacer avanzar la idea. Entre quienes apoyan el proyecto están las iglesias nacionales, la antigua Consejera Federal Ruth Dreifuss y la escritora y redactora de “SonntagsBlick”, Milena Moser.

También el Consejero Nacional por la UDC, Alfred Heer, apoya activamente el proyecto. “Para Suiza, como democracia fuerte, un lugar de conmemoración y mediación sería importante”, comenta. Según Heer, el monumento debe fomentar el pensamiento crítico. Este político de la UDC espera que el Consejo Federal presente al Parlamento lo antes posible la base legal necesaria para el monumento.

La historiadora Sabina Bossert tiene ya pensada una fecha para la inauguración: el 13 de agosto de 2022, cuando se cumplan exactamente 80 años desde que Suiza cerró las fronteras a los judíos perseguidos, lo que para muchos supuso una sentencia de muerte.

Continuar leyendo: comentario invitado de Benno Tuchschmid sobre este artículo.

* FABIAN EBERHARD estudió historia y antropología social y trabaja actualmente como periodista para “SonntagsBlick”. El artículo publicado aquí apareció originalmente en “SonntagsBlick” el 7 de marzo de 2021. Ir al artículo original.

 

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