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Cuando se pregunta a los participantes cuáles han sido sus mejores experiencias durante los campamentos de vacaciones de la SJAS, mencionan la emoción de salir de excursión, descubrir las ciudades suizas, refrescarse en los lagos o pasar una noche en una tienda de campaña. A menudo son precisamente estas experiencias “sencillas” las que permanecen en la memoria durante mucho tiempo. Rocco, de 14 años, lo resume así: “Lo que más voy a extrañar es la naturaleza de Suiza”.
También las nuevas amistades ocupan un lugar destacado. Eva, de 14 años, cuenta que conoció a muchas personas con las que le gustaría seguir en contacto: “Todos venimos de culturas diferentes. Es fascinante conocerse mutuamente y aprender unos de otros”.
Muchos de los jóvenes que conocieron Suiza gracias a los campamentos de vacaciones forman hoy parte del equipo que administra los campamentos. Para Luna, de 18 años, dar este paso fue algo natural: “Los campamentos me brindaron experiencias que cambiaron mi vida”. Muchas de las amistades que surgieron entonces siguen vivas. Así lo afirma también José, de 18 años: “Seguimos reuniéndonos, ya sea en Suiza o en nuestros países de origen”.
También entre los organizadores, la diversidad marca la vida del campamento. “La mezcla de tantas lenguas y culturas entre niños y monitores es algo extraordinariamente enriquecedor”, afirma Meret, de 26 años, cocinera del campamento. Uno de sus recuerdos favoritos son las fiestas de lavado de platos con los niños: “Poner la música a todo volumen y lavar los platos juntos es divertido cada vez que lo hacemos”. Dominic, de 28 años, añade: “Es muy bonito ver cómo los niños se comunican entre ellos en todos los idiomas”.
Que cada campamento requiere un enorme esfuerzo organizativo se hace especialmente evidente durante el “Swiss Trip”. “Desde el punto de vista logístico, supone un gran esfuerzo. Nos desplazamos constantemente y queremos disponer de suficiente tiempo en cada lugar. Además, nos toca una y otra vez arreglar las casas, luego limpiarlas y dejarlas listas para el siguiente grupo”, explica Nicola, de 28 años, que se encarga de la dirección del campamento. Y añade: “La diversidad de culturas y costumbres hace que el verano de la SJAS sea increíblemente bonito e interesante, aunque también puede suponer un reto”.
Ya sea cocinando juntos, durante una excursión o alrededor de una fogata, los campamentos de la SJAS crean experiencias que unen a sus participantes; y son precisamente esos recuerdos los que se llevan a casa. Muchos de ellos perdurarán mucho más allá del verano: nuevas perspectivas, amistades que traspasan las fronteras y la sensación de formar parte de una gran comunidad de suizos residentes en el extranjero.
Un reportaje de la Televisión Suiza, de 20 minutos, está dedicado a los campamentos de la SJAS y a su historia: www.revue.link/srfsjas
Fundación para los Niños Suizos en el Extranjero (SJAS) Teléfono +41 31 356 61 16info@sjas.ch / www.sjas.ch
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