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  • Política

Ayer fueron aplaudidos. Hoy, los enfermeros y enfermeras reciben un merecido reconocimiento en las urnas

04.02.2022 – EVELINE RUTZ

Mejores condiciones laborales, mayor autonomía y reconocimiento: en Suiza aumenta el respaldo al personal sanitario. La iniciativa presentada por la Asociación de Enfermeras y Enfermeros ha logrado una histórica victoria en las urnas. Sin embargo, su puesta en práctica aún plantea numerosos desafíos.

“No bastan los aplausos”: este es el eslogan con el que, en los últimos meses, el personal sanitario ha venido reclamando mejores condiciones laborales. La mayoría de los electores suizos comparten su opinión: un 61 por ciento apoyó la Iniciativa “Por una enfermería fuerte” (véase también Panorama suizo 5/2021). Los suizos en el extranjero también se decantaron por un claro “Sí”, con un 58,3 por ciento de votos a favor.

Rotundo “Sí” popular a la iniciativa de apoyo al sector sanitario. La “Quinta Suiza” también se pronunció claramente a favor, con un 58 por ciento.

Este resultado llama la atención en varios aspectos: por vez primera se ha logrado un éxito a nivel nacional en una iniciativa popular de contenido sindical. Además, es tan solo la 24.a propuesta ciudadana aceptada en la historia del país. Obtuvo una aceptación inusitada y movilizó a gran parte de la población: un 65,3 por ciento, la cuarta cifra más alta desde 1971, cuando se aprobó el derecho al voto de las mujeres. La elevada participación se explica también por la muy polémica Ley del coronavirus, a debate ese mismo día.

Prevalece el “Sí” en prácticamente todos los cantones

Muy pronto, las encuestas revelaron que la sociedad apoyaba ampliamente las demandas del personal sanitario, aunque no estaba claro si se lograría la mayoría de votos cantonales. Este obstáculo, a menudo fatal para las iniciativas, fue superado holgadamente: excepto Appenzell Rodas Interiores, todos los cantones votaron a favor. No cabe duda de que este sector necesita reformas: el personal trabaja cada vez más al límite; muchos abandonan la profesión antes de tiempo, incluso desde los primeros años; es difícil encontrar profesionales debidamente formados. Además, una sociedad que envejece requiere cada vez más personal sanitario, y los expertos advierten que, de no llevarse a cabo reformas importantes, de aquí a 2030 faltarán unos 65 000 enfermeros y enfermeras.

La pandemia evidenció la gravedad de la situación

A este rotundo éxito de la Asociación de Enfermería de Suiza (ASI), que ya había presentado sus reivindicaciones en 2017, no fue ajena la epidemia del coronavirus: los numerosos reportajes de los medios en hospitales mostraron a los suizos las condiciones en que laboraba el personal sanitario. Muchos cobraron conciencia de que ellos o sus familiares podrían necesitar su ayuda. Las semanas previas a la votación coincidieron con un repunte de la pandemia: se dispararon los contagios y la variante ómicron acaparó los titulares. Prácticamente al mismo tiempo que se celebraba la votación, cada vez más hospitales anunciaban que pronto tendrían que aplicar un triaje, es decir, tomar la dura decisión de determinar cuáles vidas podrían salvar y cuáles no.

“Ahora cabe esperar que los políticos tomen en serio nuestras demandas y se den prisa en satisfacerlas”.

Yvonne Ribi

Directora de la ASI

Una clara muestra de reconocimiento

“En plena crisis, el personal sanitario demuestra la importancia de su labor”, declaró el Ministro de Salud Alain Berset el domingo electoral. El claro “Sí” en las urnas fue una muestra de aprecio y agradecimiento. El personal sanitario gritó de júbilo. A Yvonne Ribi, Directora de la ASI (véase la columna “Selección”), le complace la solidaridad de la población. Según ella, las medidas adoptadas permitirán enfrentar la emergencia del sector: “Ahora cabe esperar que los políticos tomen en serio nuestras demandas y se den prisa en satisfacerlas”.

Urge la rápida aplicación de las medidas aprobadas

Teóricamente, le tocaría ahora al Consejo Federal emitir una propuesta para concretar la iniciativa. Sin embargo, con el afán de acelerar el proceso, el comité de la iniciativa tiene otra propuesta: llevar a cabo lo antes posible la campaña de formación ya aprobada en forma unánime por el Parlamento y pedir al Consejo Federal que aclare únicamente los puntos restantes. Según los ganadores de la votación, tampoco deberían volverse a discutir las nuevas normas ya establecidas por el Parlamento como contrapropuesta a la iniciativa, es decir, aquellas que fijan las condiciones en que los profesionales podrán prescribir y cobrar sus servicios. Solo falta aplicarlas rápidamente. Los socialdemócratas han presentado ya una moción en este sentido. El Centro no excluye apoyar esta propuesta. Sin embargo, su Consejera Nacional, Ruth Humbel (AG), subrayó en declaraciones a Radio SRF que esta solución también requerirá su tiempo. “Suponiendo que esta primera serie de medidas, en las que hay consenso, se implementen de manera óptima, podrán entrar en vigor dentro de dos o tres años”. La crítica proviene del bando conservador: Matthias Jauslin (AG), Consejero Nacional del PLR, considera que el Parlamento ha hecho concesiones para incitar a los promotores a retirar su propuesta, y que estas concesiones vuelven a cuestionarse. “El proceso legislativo vuelve a empezar”. Para ello, ambas Cámaras tienen cuatro años, según el texto de la iniciativa.

Quedan algunos puntos polémicos...

En caso de prevalecer este procedimiento de dos vías, el Consejo Federal tendrá que concretar las demás demandas en un plazo de 18 meses, mostrando en particular cómo lograr que el personal sanitario esté más satisfecho en el día a día y permanezca más tiempo en el ejercicio de su profesión. Tendrá que abordar la cuestión de los sueldos y complementos por noches y festivos trabajados, así como del número de pacientes asignados a cada profesional: no será fácil encontrar soluciones que cuenten con el apoyo mayoritario. “Seguiremos presionando”, anuncia Yvonne Ribi. El Comité no permitirá que la iniciativa se diluya en el debate político. Por su parte, la oposición promete no perder de vista los costos: estos no deberán incrementarse, como lo aseguró el frente del “Sí” durante su campaña electoral.

La voz de los cantones

¿Cuándo y cómo se plasmará en la práctica el voto popular? Esto no depende solamente de la Confederación, a la que solo compete fijar directrices. Las instancias competentes para su implementación son los cantones y, en parte, los municipios. Esta estructura federal dificulta la puesta en marcha rápida y uniforme de las reformas. Así las cosas, podrían transcurrir algunos años antes de que los enfermeros y enfermeras perciban cambios en su diaria labor.

Un segundo “Sí” a la gestión de la pandemia

Por segunda vez el electorado ha respaldado la gestión de la pandemia por parte del Consejo Federal y el Parlamento. Con un 62% consideró válida la Ley del coronavirus: una ley que regula, entre otros, la obligatoriedad del certificado de vacunación y los apoyos económicos. Por su parte, la “Quinta Suiza” votó a favor con un 68,5%. Tras una campaña electoral que no estuvo exenta de tensión, los observadores hablaron de un voto de confianza a la gestión oficial de la pandemia. El resultado fue más contundente que en junio, cuando la ley se sometió a voto por primera vez y se aprobó con un 60,2% a favor. Suiza es el único país del mundo en el que la población puede votar sobre las medidas para contener la pandemia. La votación sobre la Ley del coronavirus fue precedida por numerosas protestas, algunas de ellas violentas.

Los jueces no se elegirán mediante sorteo

La llamada “Iniciativa por la justicia” fracasó con un 68,1 por ciento de votos en su contra. Todos los cantones rechazaron la propuesta de elegir a los jueces del país mediante sorteo. El 65,3 por ciento de la población residente en el extranjero votó en contra. Por consiguiente, se mantiene intacta la influencia de los partidos políticos. En Suiza los y las jueces deben afiliarse a un partido político al que deben aportar una contribución económica. (ERU)

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