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  • Ciencias

Apagando la luz para ver cómo brillan las estrellas

20.11.2019 – Marc Lettau

Suiza tiene su primer parque estelar, un área en la que se cuida con particular esmero la oscuridad de la noche: mucho más que un simple proyecto romántico.

Definitivamente, el caserío de Ottenleuebad, ubicado en una soleada ladera del municipio de Guggisberg (BE), es todo menos un lugar emocionante. Hoy por lo menos, porque en 1886 se inauguró allí un balneario, uno de esos centros de bienestar y ocio de reputación un tanto dudosa. Sin embargo, aquella entonces floreciente y libidinosa cultura de baños y placeres ha desaparecido por completo en la actualidad, de tal suerte que hoy en día el lugar ya no tiene nada de espectacular: algunas granjas, algunas casas de fin de semana, vacas pastando, aves de rapiña que sobrevuelan las montañas. De vez en cuando ladra un perro o pasa alguien recogiendo setas. En el horizonte, al sur, se alzan los Prealpes de Berna y Friburgo: Gantrisch, Bürglen, Ochsen, Kaiseregg. Este paisaje conforma el Parque Natural Gantrisch.

Quitando el fusible

Hoy, lo único que llama la atención en Ottenleuebad es la cantidad de pequeños observatorios: todo parece indicar que esta zona atrae a los observadores de estrellas en las noches sin luna, un interés que probablemente irá en aumento puesto que, si las noches aquí ya eran oscuras, desde el 30 de agosto de 2019 lo son todavía un poco más. Ese día, el alcalde de Guggisberg, Hanspeter Schneiter, quitó el fusible de la escasa iluminación pública de Ottenleuebad, a raíz de lo cual el lugar quedó, como suele decirse por allí, “oscuro como el interior de una vaca”.

Contacto visual con la Vía Láctea

Schneiter había apagado la luz, porque esta región periférica, poco poblada, posee una peculiaridad: mientras que en todas partes va desapareciendo la noche, aquí todavía puede verse la Vía Láctea en las noches despejadas, algo que ya no es posible en los centros urbanos suizos, debido a la omnipresencia de la luz artificial, que impide ver las estrellas. Por eso, los lugares en los que todavía existe la oscuridad nocturna se convierten en especiales. Es así como una gran parte del Parque Natural Gantrisch se considera hoy un parque estelar, un área en que se cuida la noche.

Los responsables del Parque Natural Gantrisch lucharon durante años por este primer parque estelar suizo (véase Panorama 5/2016). No fue sencillo, afirma la Directora del proyecto, Nicole Dahinden: “Primero hay que comprender la importancia de la noche”. Pero ahora Nicole Dahinden se regocija ante este “núcleo oscuro” del parque estelar , un área de 100 kilómetros cuadrados, aislada por las montañas.

La luz llega al parque desde el exterior

No obstante, un núcleo oscuro deja de serlo si todo a su alrededor está iluminado. Nicole Dahinden es consciente también de ello, pues el parque estelar, ese pequeño cuarto oscuro suizo, no puede oscurecerse más por sí solo: “La luz llega al parque desde el exterior”. Esto significa que son sobre todo las ciudades las que deben combatir la contaminación lumínica: “Deben reducir toda iluminación innecesaria”. En Suiza existe una enorme cantidad de “desechos lumínicos”: “Iluminar objetos cuando nadie los ve es sinónimo de derroche de energía, de insomnio y extinción de especies”. Los municipios cercanos al “núcleo oscuro” del parque estelar ya han dado un primer paso y se han comprometido a usar con moderación la luz artificial. Además, obligan a los negocios a apagar las luces de sus escaparates después de las 10.00 p.m., y antes de permitir nuevas construcciones privadas se asesora a los propietarios sobre la forma en que pueden reducir la contaminación lumínica. De esta manera, el Parque Natural Gantrisch pretende convertirse a largo plazo en una región de referencia en materia de iluminación sostenible.

Cambios desde la base

El Presidente de Dark-Sky Switzerland, Lukas Schuler, está encantado con el parque estelar. Su organización lucha desde hace años contra la contaminación lumínica en Suiza. “El proyecto del parque estelar ayuda a conservar la noche en el Arco Alpino”, afirma Schuler. Mucha gente es consciente de que la contaminación lumínica es perjudicial para las personas y los animales, pero no sabe lo que puede hacer para combatirla: “Este proyecto demuestra que los municipios pueden controlar e intervenir para preservar la oscuridad nocturna, más de lo que pensaban hasta ahora”.

Desaparecen los insectos

El parque estelar es más que un proyecto romántico para noctámbulos. Desde hace años, su desarrollo cuenta con respaldo científico y se han obtenido nuevos conocimientos sobre la importancia de la noche. Esto es necesario, tal y como señala Eva Knop, Investigadora en la Universidad de Zúrich y en el Centro de Competencias de la Confederación para la Investigación Agrícola Agroscope: “Todavía sabemos muy poco sobre la importancia ecológica de la noche”. Se sabe que la vida tal como la conocemos surgió, entre otras cosas, gracias al ciclo diurno/nocturno; pero apenas se empieza a comprender los efectos que provoca la desaparición de la noche. Gracias a sus investigaciones de campo, Knop ha constatado los daños de la luz artificial nocturna para la biodiversidad. Hasta ahora se ha pasado por alto la actividad nocturna en las praderas; pero un número sorprendente de insectos polinizan las flores por la noche, sobre lo que explica Knop: “Lo hacen con mucha menos frecuencia cuando los molesta la luz artificial”. Los insectos activos durante el día no pueden compensar la falta de polinizadores nocturnos, y si posteriores experimentos vienen a confirmar este “descubrimiento”, estaremos por desgracia ante un “nuevo drama”.

Clarividencia en vez de valentía

En vista de la gravedad de tales cuestiones, el alcalde Hanspeter Schneiter ha sido elogiado por atreverse a quitar los fusibles y a prescribir más oscuridad en su municipio, a lo que él mismo responde: “En este caso, no se puede cambiar nada con valentía. Tal vez sí con poder de convicción”, ya que un parque estelar sólo puede prosperar si quienes viven allí son conscientes de las ventajas que trae consigo. Por lo tanto, muchas cosas dependen ante todo de la esperanza y del apoyo mutuo.

¿Logrará el “núcleo oscuro” que se preste más atención a la noche? A esta pregunta, Nicole Dahinden responde: “Eso está escrito en las estrellas”.

Encontrará más información sobre el tema en:

www.sternenpark-gantrisch.ch

www.ogy.de/nachtdunkelheit

www.darksky.org

www.darksky.ch

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