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  • Sociedad

Un rayito de esperanza para los yeniches, sintis y romaníes

22.07.2020 – Marc Lettau

¿Está cambiando el clima social? Se abrogó una ley que discriminaba a los nómadas. El pueblo aprobó otorgarles en exclusividad un área controvertida. Y una encuesta demuestra que los suizos aceptan en su mayoría la forma de vida itinerante de estas etnias.

La multifacética Suiza está llena de minorías lingüísticas y culturales. A pesar de ello, la convivencia de la mayoría con las minorías no siempre resulta armónica, como mejor que nadie lo saben dos minorías reconocidas: los yeniches y los sintis. Sobre todo aquellos que continúan llevando una vida itinerante están expuestos a prejuicios. Cuando en Suiza aparecen carretas de romaníes extranjeros, los ánimos pronto se acaloran.

Sin embargo, lo cierto es que los suizos aceptan el estilo de vida de los nómadas mejor de lo que suele creerse, como se desprende de un estudio representativo, publicado en marzo por la Oficina Federal de Estadística y el Departamento de Combate al Racismo. El 67 % de los encuestados considera el estilo de vida itinerante de los yeniches y sintis arraigados en Suiza como parte de la diversidad nacional. Además, el 56 % piensa que Suiza debería proteger mejor su forma de vida. A pesar de esta postura en principio favorable, los nómadas yeniches y sintis siguen teniendo motivos de preocupación: se quejan, por ejemplo, de contar con cada vez menos áreas de campamento y de que los proyectos para nuevas áreas fracasan a menudo debido a la oposición local.

Los ánimos se encrespan cuando las autoridades intentan crear áreas destinadas a romaníes extranjeros. Muchos yeniches y sintis suizos apoyan estas iniciativas, porque sienten que los prejuicios contra los nómadas extranjeros se dirigen también contra ellos. Por eso, la convivencia armónica requiere que cada quien cuente con su propio espacio.

Podría haber surgido una situación muy delicada antes de la publicación de la encuesta mencionada: en febrero se temía que el pueblo del cantón de Berna rechazara rotundamente la propuesta de reservar un área específica a los nómadas extranjeros. Sin embargo, los electores aprobaron, con un 53,5 % a favor, los créditos necesarios para ello. El área de campamento se construirá cerca del pequeño pueblo de Wileroltigen.

A esta inesperada decisión le sucedieron los resultados de la encuesta y después, a finales de abril, una resolución pionera: el Tribunal Supremo Federal de Suiza abrogó ciertas cláusulas de la Ley de Policía de Berna que discriminaban a los nómadas: estas cláusulas permitían ordenarles el desalojo rápido de un área de campamento, bajo amenaza de sanciones y sin concederles el derecho a ser oídos, un derecho usual en Suiza. El Tribunal Supremo Federal decidió que esa ley especial atentaba contra la Constitución. La Radgenossenschaft der Landstrasse [“Gremio de la Carretera”], máxima asociación de los yeniches y sintis suizos, considera que esta sentencia constituye “un paso importante para garantizar la protección de minorías en Suiza”. Asimismo, la Sociedad para la Defensa de los Pueblos Amenazados declaró que esta decisión del tribunal sentaba un “precedente en la lucha contra leyes especiales discriminatorias”.

Representantes de los yeniches, sintis y romaníes manifestaron a Panorama Suizo que el referendo, la encuesta y la decisión judicial tres señales que son como “rayitos de esperanza”, confiaron los representantes de los yeniches, sintis y romaníes a “Panorama Suizo”. Pero recalcaron que aún falta mucho por hacer: no se les debe conceder demasiada importancia, pues no significan el fin de todos nuestros males, dice Daniel Huber, Presidente de la “Radgenossenschaft der Landstrasse” [“Gremio de la Carretera”], federación marco de los yeniches y sintis de Suiza. Aunque Huber se alegra de estas mejoras, “la situación dista mucho de ser ideal. El problema básico —especialmente la falta de áreas para acampar— no ha cambiado”. La pandemia incluso ha empeorado las cosas: “Pudimos disponer de mucho menos áreas de campamento que de costumbre. Quedamos totalmente en el olvido cuando empezó la pandemia”. Asimismo, la aceptación de las minorías por parte de la mayoría, que se desprende de la encuesta, no es la meta anhelada: “Se trata todavía de ‘tener que aceptarlo’, y no de ’querer aceptarlo’”. De hecho, se constata que la benevolencia con quienes llevan una vida itinerante pronto se desvanece cuando se trata de tomar decisiones concretas, como lo revela el proyecto del área de campamento de Wileroltigen: aunque fue aceptado por los votantes berneses en su conjunto, en Wileroltigen mismo 91 electores de cien votaron en contra.

La pandemia del coronavirus pone a los yeniches, sintis y romaníes en apuros

Con la pandemia del coronavirus, muchos yeniches, sintis y romaníes que trabajan por cuenta propia perdieron sus encargos: casi no tuvieron trabajo y muchos se quedaron sin ingresos para cubrir los costos de la vida diaria. Se encuentran en una situación financiera muy difícil. Con el objeto de ofrecerles asesoramiento, asistencia y ayuda financiera acaba de crearse un proyecto con una base amplia, llamado “Stiftung Naschet Jenische”. El asesoramiento y la asistencia se ofrecen en los centros de atención de la fundación, mientras que Cáritas Zúrich se encarga del pago de las ayudas provisionales. La Oficina Federal de Cultura también apoya el proyecto. Entre los iniciadores del proyecto figura la fundación “Zukunft für Schweizer Fahrende” [Un futuro para los suizos con un modo de vida itinerante]. El proyecto recibe apoyo financiero de la fundación Schweizer Stiftung Glückskette, que actualmente recauda fondos para la superación solidaria de las consecuencias de la pandemia en Suiza. Cuenta bancaria para donativos: ogy.de/glueckskette

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