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  • Cultura

Demasiado rápida para Suiza

16.03.2017 – Benno Tuchschmid

Hazel Brugger ha cambiado radicalmente el monólogo humorístico en nuestro país. Ahora se está convirtiendo en una estrella en Alemania. Acompañémosla en su recorrido.

“¡Este bastardo!”, refunfuña Hazel Brugger ante el dictáfono. Hace quince minutos que aterrizó en Basilea-Mulhouse, procedente de Múnich, donde ha entrevistado para el heute show al Ministro de Finanzas bávaro Markus Söder, destacado político alemán y miembro del CSU, para el programa de entretenimiento nocturno más popular del mayor mercado televisivo de Europa. Ahora tiene que escapar corriendo a Soleura para una actuación. En la autopista, poco después de Basilea, un pequeño automóvil cambia al carril izquierdo sin poner el intermitente. Brugger está sentada junto al conductor y graba de forma lacónica en el dictáfono: “Un VW Polo acaba de colarse en la fila. No ha sido culpa nuestra.” Fuera de la autopista, nadie le niega el paso a Hazel Brugger: circula permanentemente por el carril de adelantamiento, entre la gran televisión alemana y los pequeños escenarios suizos.

Dos días antes, Brugger escribió un correo electrónico. ¿Una entrevista? De acuerdo, confirmó. Pero ¿podrían recogerme en el aeropuerto de Basilea-Mulhouse? Una entrevista en el coche sería “superincómoda”, pero “guay”. Ahora, Brugger está sentada en el coche. En la mano izquierda sostiene el dictáfono para grabar la entrevista; en la derecha, el móvil para orientarse. Su trayecto profesional más reciente es difícil de explicar. “Yo sólo percibo el estrés de tantas citas”, señala.

La próxima estrella de Alemania

Hazel Brugger, de 23 años, hija de un neurosicólogo, criada en Dielsdorf (Zúrich), está a punto de convertirse en una estrella de la comedia en Alemania. Para que quede claro: la última y única estrella suiza de la comedia que triunfó en Alemania fue Emil. Luego llegó Marco Rima. Dicho de otro modo: Brugger ha irrumpido en un gran vacío escénico.

Circulamos por el carril de adelantamiento, luego viene la desviación Augst, dirección A1. Cambio de carril. Brugger constata en el dictáfono: “Vistazo por encima del hombro, ¡perfecto!”

El ritmo de la carrera de Brugger aumentó exponencialmente el año pasado. Empezó a actuar a los 17 años y desde hace tiempo es la favorita de los cabarés. En 2015, fue galardonada como joven periodista del año por sus columnas. En 2016, fue nombrada columnista del año. Para confirmarlo, el año pasado ganó el Salzburger Stier, el óscar del cabaré en lengua alemana. Por si fuera poco, desde el pasado noviembre, cuando comenzó su gira en la Suiza alemana con su programa de monólogos humorísticos Hazel Brugger passiert, todo el mundo, incluso los ajenos al mundillo del cabaré, sabe que es una humorista fuera de serie.

En muy poco tiempo, Brugger ha revolucionado la forma de presentar los monólogos humorísticos en Suiza. Hasta que llegó ella, quienes subían al escenario eran atractivos jóvenes que contaban chistes graciosos: Colgate Comedy al estilo de Fabian Unteregger o Michael Elsener. Brugger se rige por principios radicalmente distintos. En su opinión, “los monólogos humorísticos sólo funcionan si un individuo pesado también es pesado en el escenario”. Hablando en plata, se trata de “bajarse los pantalones”, conforme al credo norteamericano de este género: sinceridad dolorosa, despiadada y autodestructiva.

Este rasgo distintivo hace de Brugger un personaje único en su género en Suiza. Pero también en Alemania hay pocos humoristas comparables, señala el hombre más poderoso del humor televisivo alemán, Stephan Denzer, Director del departamento de comedia y cabaré del canal ZDF y, con ello, dueño y señor de la tríada de los programas alemanes de humor heute show, Die Anstalt y Neo Magazin Royal. En febrero de 2016, Brugger asumió su primer encargo como corresponsal del heute show. Asistió a una fiesta electoral del partido alemán de extrema derecha AfD y atacó, verbalmente a destajo y con gran ingenio, “descabezando” a los “soldados” del AfD. Esa fue la entrada en escena que le abrió las puertas en Alemania, donde es una invitada asidua desde entonces. Su última comparecencia allí fue el pasado diciembre, cuando asistió a la convención anual de la CDU y arreó una bofetada verbal a los caciques del partido popular alemán. Denzer asegura: “Hazel Brugger tendrá un gran éxito aquí en Alemania”. Y como Denzer prefiere que los éxitos se queden en casa, pretende que Brugger actúe regularmente en heute show.

La perplejidad de Jan Böhmermann

El pasado septiembre, al dejar perplejo al presentador alemán del programa de entretenimiento nocturno Jan Böhmermann, esta suiza demostró que está madura para el mercado alemán. Invitada a su exhibición de humor hipsterNeo Magazin Royal”, desveló al público una nueva faceta de Böhmermann. Böhmermann tartamudeaba, se reía disimuladamente... y Brugger se le escapaba de las manos. Böhmermann: “El mundo de la comedia es difícil para una mujer, también en Alemania. No sé si alguien te ha advertido de ello”. Brugger: “Ah, pensaba que me lo decías de mujer a mujer”.

Desde entonces Brugger tiene una habitación en Colonia. Alemania es su mercado natural. No sólo porque habla alemán sin acento gracias a su madre alemana o porque, a diferencia de Emil, ha renunciado a los estereotipos suizos, sino también porque en Alemania el humor tiene más importancia que en Suiza. Añade: “Cuando menciono en Colonia que trabajo para la heute show, se me abren muchas puertas. En Zúrich, no quisieron alquilarme un apartamento por haber actuado en el programa de Giacobbo/Müller”. Entonces, echa un vistazo a su móvil y dice: “Hay que tomar la próxima salida. ¡Hemos llegado muy rápido!” Sí, con Hazel Brugger todo va muy rápido.

Benno Tuchschmid es redactor cultural de Schweiz am Sonntag.

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