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Cartas al director

13.01.2017

Un idilio a punto de desaparecer. El último productor de leche del pueblo

En vista del problema que no parece tener fin de la sobreproducción de leche, creo que el granjero Burren haría bien en ampliar y diversificar sus estrategias. Existen varias opciones: una sería combinar la producción de leche con el turismo, porque en la actualidad todos los que viajan a los Alpes se alegrarían de poder ser sus clientes directos a través del agroturismo.

Wilhelm Tschol, Alemania

Si un litro de leche cuesta sólo un franco en el comercio, es imposible pensar que alguien saque ganancias de este negocio. Es una vergüenza que el gobierno no aumente los precios ni los aranceles en las fronteras. ¿No es tarea del gobierno proteger a nuestro país y a sus ciudadanos? En EE. UU. está Walmart, que opera de la misma manera que la Unión Europea: presiona los precios a la baja durante el tiempo necesario para que los pequeños competidores pronto tengan que cerrar sus puertas. Espero que los pequeños granjeros suizos encuentren una manera de continuar con su estilo de vida y con la cría saludable de animales. ¡Tiene que haber una forma de hacer frente a este embrollo! Ojalá la población se dé cuenta de lo que perderá si no empieza a apoyar a la economía y a los granjeros locales.

E. Kunkler, Canadá

En Francia, los productores de leche enfrentan la misma situación, lo que ha provocado ya muchos dramas. Los que resultan mejor parados son los que se han incorporado al sistema de “producir directamente para el consumidor”, a través de asociaciones como la AMAP. Estoy segura de que esta solución también puede funcionar en Suiza. ¡Les deseo buena suerte!

Barbara Demoulin, Francia

Nosotros vivimos una parte del año en Brugnasco, cerca de Airolo. En este pueblo queda un solo granjero y compramos la leche directamente en su granja –a un precio de un franco por litro–. Quizás sea tan sólo nuestra imaginación, pero esta leche nos parece de mucha mejor calidad que la leche ecológica que vende la Coop. El pasado verano esperamos impacientes que las vacas regresaran del pasto de alta montaña. Lo que no entiendo es por qué esta leche no recibe un certificado de calidad, por el que la gente como nosotros estaría dispuesta a pagar más dinero. ¿Por qué gastamos dos francos en una buena cerveza y veinte francos en un buen vino, pero sólo un franco por una leche de excelente calidad?

Dieter Schelling, Suiza

Un negocio explosivo. Las exportaciones de armas suizas en la línea de mira

En mi opinión, cualquier exportación de armas contradice la neutralidad y los principios humanitarios de Suiza. Además, cuando leo que estas exportaciones representan un porcentaje tan pequeño, estoy más que perpleja de que se otorgue tal importancia a este sector de las exportaciones. Personalmente estoy en contra de las exportaciones de armas.

Renata Neuweiler, Grecia

La opinión de Chantal Galladé resulta interesante. Pero desgraciadamente la Consejera pasa por alto la hipocresía general en torno a las actividades económicas de Suiza en el escenario internacional y sus consecuencias directas para las poblaciones de los países en crisis. Puesto que “los negocios sangrientos son indignos e inaceptables para un país humanitario como Suiza”, nos gustaría ver a la señora Galladé más comprometida frente a las actividades criminales que se controlan desde el territorio helvético y que son la causa real de la sangre derramada: el comercio de petróleo, la industria agroquímica, las actividades bancarias de los parqués financieros de Ginebra y Zúrich, etc. Esas actividades son las causas verdaderas de las desigualdades económicas, de las tensiones políticas y de la destrucción del entorno que provocan los conflictos, allí mismo donde ella no tolera que se utilice un arma o munición de origen suizo.

Alexandre Medawar, Líbano

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