Menu
  • Buzón

Buzón

14.01.2015

Mundialmente famosos

Veamos cómo funciona el mundo actualmente. Sin idioma común – al menos sin conocimientos básicos de la segunda lengua nacional – será difícil explicar a futuras generaciones cómo funciona Suiza. Además, nosotros, los suizos, somos mundialmente famosos por nuestros conocimientos de idiomas; y no me refiero al inglés, porque ése es un idioma que entretanto habla mucha gente. ¡No perdamos esta ventaja por pereza!

Stephan Bernhard, por e-mail

El llamado “inglés precoz” es innecesario

Antes o después (casi) todo el mundo aprende inglés, porque es omnipresente, prestigioso y útil. Por eso el “inglés precoz” es innecesario. Nuestros niños y jóvenes deberían aprender primero francés (respectivamente alemán). Al menos hay que tener conocimientos pasivos de la otra lengua nacional principal. Considero absurdo que se quiera que los suizos franceses hablen dialecto suizo alemán en sus regiones.

Andreas Ernst, por e-mail

La “ventaja local” de ser plurilingües

Los suizos deberían aprovechar la ventaja de su plurilingüismo para empezar lo antes posible a aprender francés en la escuela primaria. El inglés se aprende de todas formas antes o después. Yo le debo muchísimo a esta “ventaja local” de haber aprendido francés, ahora que mi nueva patria es Bélgica – tanto a nivel profesional como privado y cultural. Mantener una pequeña distancia del mundo y la cultura global unificados no perjudica a nadie, al contrario. Suiza debería mantener su diversidad cultural y lingüística, si no se empobrecerá. Los suizos alemanes, pese a ser la mayoría absoluta en el país, no deberían dormirse en sus laureles. 

Grazia Berger, por e-mail

¿Puede equivocarse también la gente?

Cada año paso las vacaciones en Suiza, el país más maravilloso del mundo. El entorno natural es perfecto, la comida de la mejor calidad, el transporte resulta accesible y fiable, y generalmente es extremadamente agradable tratar con suizos. Lo más fantástico de Suiza es que, a través de la democracia directa, los suizos tienen poder para evitar que el Gobierno destruya su sociedad, y esa es la razón por la que Suiza es la envidia del mundo. Naturalmente habrá individuos dentro de la sociedad a los que les pese no poder imponer sus puntos de vista, pero afortunadamente el sistema democrático suizo impide que esto suceda. Por el contrario en mi país, Australia, tenemos una auténtica ‘tiranía de las minorías’. Los medios, los académicos y los servicios públicos son predominantemente izquierdistas y controlan estrictamente la agenda política, asegurándose de que los ciudadanos de a pie tengan poco o nada que decir. El resultado es un declive de nuestra sociedad y nuestra economía. Así que disfruten de lo que tienen e impidan que los políticos tomen decisiones que sirvan a sus propios intereses y causen graves daños al país.

Barry, Australia

top